SOÑAR Y DECIR .
ESCRITO POR : JUAN CAMILO VALDÉS CIRO.
GRADO 7°.1
Agrega a todo lo anterior el soñar. Si, soñar. Te invito a hacer castillos en el aire. A soñar con grandes metas, con tesoros escondidos, con tu princesa o tu príncipe.
El primer paso para construir un castillo, es soñarlo. Pero eso si, cuidado te quedas en el sueño. HAZ LOS SUEÑOS REALIDAD, sueña tu meta, tu anhelo y empieza a hacerlo realidad aplicándole una gran dosis de motivación; hazlo con amor y dando amor; sueña con liderar para que entre todos te ayuden a hacer realidad tu sueño. Empieza ya. Deja las disculpas para el pasado. 
Deja los recuerdos para los viejos de espíritu, ya tendrás tiempo para recordar, pero no vivas en el pasado, el ayer no va a venir a solucionar tú hoy. Piensa en tu ahora porque desde hoy empieza tu mañana.
Deja las disculpas para los seres comunes, porque tu espíritu de líder te hace ser extraordinario y ha sido diseñado para triunfar. SUEÑA. No importa que tan loco sea ese sueño; si sueñas con la luna alcanzarás una estrella.
Las grandes empresas han nacido de un sueño, de una idea loca y a veces hasta absurda. Cuando Colón presentó su proyecto a los reyes, ¿Qué crees que dijeron? Naciste y fuiste diseñado “¡loco! ¡ESTÁS LOCO!”
Tildaron “de loco” a un hombre humilde que decía ser el hijo de Dios. No hay sueño imposible. Hay hombres incapaces.
¿No eres capaz de soñar y de arriesgarte? Si no eres capaz, te informo que estás MUERTO. El mundo está hecho de sueños todo lo que te rodea alguna vez fue un sueño.
Seguramente Dios soñó las montañas, así como las grandes obras de arte han sido sueños de sus autores; tu ropa fue sueño de un diseñador, tú esposa o esposo es tu sueño hecho realidad, tus hijos…
El mundo es para los atrevidos. Para quien se atreve a soñar y a realizar sus sueños, sin que importe lo que los demás piensen sin que importen las caídas. No hay empresas imposibles. No hay ideas locas.
A veces no es el momento porque, el mundo no siempre está preparado para tus ideas, simplemente escríbelas y guárdalas para cuando sea oportuno, sin abandonar la decisión de hacerla realidad
